Un Llamado a la Desviación Positiva

Desviación Positiva. Estas son dos palabras que aparentemente no encajan. Sin embargo, es precisamente esta paradoja la que expresa el poder del concepto.


Positivo, por supuesto, describe atributos que son buenos. Desviación se refiere a lo que se desvía de los modos de ser o hacer comúnmente aceptados. Juntos, entregan una afirmación audaz: desviarse de la norma es bueno.


Es cierto, tal vez esto no sea tan revolucionario. Después de todo, desviadores positivos como Steve Jobs o Mahatma Gandhi rechazaron lo "normal" para gran beneficio de muchos, como lo han hecho otros pensadores atrevidos y hacedores a lo largo de la historia.

No obstante, en sus respectivos comienzos la percepción de sus ideas fue muy diferente. Los agentes del statu quo, estimulados por un condicionamiento social compartido, se encargaban de desacreditar colectivamente a tales personas e ideas llamándolos locos con una "L" mayúscula.


“La Desviación Positiva se basa en la creencia de que en todas las comunidades hay ciertos individuos o grupos cuyos comportamientos y estrategias no comunes permiten encontrar mejores soluciones a problemas que enfrenta la comunidad, aún cuando esas personas tienen acceso a los mismos recursos y enfrentan desafíos similares.”

— powerofpositivedeviance.com